La mejor barba según la forma de la cara

  Reading time 16 minutes

Elegir el tipo de barba que pueble nuestras caras no es tarea fácil. Depende de muchas condiciones: forma de la cara, estilo, modas, tendencias y, sí, requiere esfuerzo, cuidado y ganas.

Porque vestir una barba y a sus hermanos como el bigote o la perilla es una tarea en la que confluyen múltiples factores. Aparte de escoger y confiar en un barbero, exige tantos cuidadoscomo tener una mascota, a la que hay que cuidar, mimar, hidratar, embellecer… Sobre todo porque expresa mucho de la personalidad de cada uno, de su posición, de su pertenencia a un determinado estatus social, en fin, de su manera de ser y de mostrarse ante los demás.

No es lo mismo lucir un pequeño y discreto tatuaje que cubrir todo el cuerpo con dibujos y símbolos, o llevar unos vaqueros y un polo que un traje. Pues lo mismo sucede con las barbas. Se van y regresan, como el movimiento pendular de las modas. En nuestros días están en auge, es una edad dorada para las barbas, potenciadas por el movimiento hipster que las han convertido en señal de identidad, en su opción estética.

Un poco de historia

En las civilizaciones antiguas eran un signo de virilidad, de poder, de respeto, como en la ‘vieja’ Mesopotamia, algo que no ocurría en Egipto, donde los faraones se afeitaban todo, hasta la cabeza, menos en ocasiones especiales, que se lustraban con barbas postizas (el Dios Osiris la llevaba).

En la antigua Grecia, si mostrabas cobardía en la batalla te afeitaban el vello, luego, durante el Imperio Romano, la moda era ir afeitado, de hecho en esa cultura surgió el tonsor, que ejercía de peluquero y de barbero. Bueno, que fue, y ha sido, un largo recorrido de tendencias cambiantes según los gustos y preceptos del poderoso de turno, pero alcanzado el siglo XX, fueron los hippies y los beatniks los que hicieron de llevar un tipo de barba una ley no escrita, generalmente muy descuidadas, pero también eso tiene su encanto.

Si hablamos de barbas famosas, ahí tienen a Abraham Lincoln, Leonardo Da Vinci, Valle Inclán, el personaje de Hagrid de ‘Harry Potter’, Karl Marx, Darwin, Freud e incluso los Beatles también tuvieron sus momentos estelares con barba, bigote y perilla.

Durante gran parte de la Historia para arreglarse el vello de la cara la gente acudía al barbero, y empezaba el ritual: sentado en uno de esos (ahora con ese encanto vintage) butacones, el artista del rasurado ablandaba los pelos con un paño caliente, aplicaban espuma de afeitar o gel y con pericia y habilidad comenzaban el trabajo con, en un principio, esas navajas afiladas. Perfilaban la barba, el bigote, perilla, patillas o, si el cliente lo pedía, afeitaban al cero.

Llegan las desechables

Hasta que llegó King Camp Gillette, y creó, allá por 1901, maquinillas desechables con cuchillas delgadas y fuertes con el fin de aplicar esa experiencia sin salir de casa. Toda una revolución. «Nos situamos en la década de 1900, cuando en lugar de tener que acudir a la barbería, Gillette comenzó a ofrecer a todos los hombres un nuevo producto que abría, por primera vez, acceso a una nueva categoría: la de los productos de afeitado en el hogar. Desde entonces la marca ha ido adaptándose a las necesidades de los hombres: mejoras en las hojas para un apurado imbatible, incorporación de cabezal pivotante que se adapta a los contornos del rostro, mangos ergonómicos… Y ahora, en nuestra última y mejor innovación, hemos incorporado una barra exfoliante», nos cuenta Nuno Constant, Senior Director Grooming Iberia de Procter & Gamble, o lo que es lo mismo, la compañía que tiene en sus manos Braun y Gillette.

Precisamente esta última marca acaba de presentar Gillette Labs con Barra Exfoliante, «nuestro último y más innovador lanzamiento. Una máquina que combina el afeitado y la exfoliación en una sola pasada, para un afeitado rápido y fácil. Estamos tan seguros de que es la nueva generación del afeitado, que incorpora garantía de por vida, por lo que es posiblemente la última máquina que los hombres tendrán que comprar. Es la primera máquina con barra exfoliante del mercado, cuya función es eliminar la suciedad y los residuos de la piel antes de que las hojas entren en contacto con la piel. Además, cuenta con la tecnología de las cinco hojas más avanzadas de Gillette, un nuevo mango metálico de zinc fundido y un soporte magnético para mantener la máquina limpia, seca y lista para usar».

Tipos de cara

Ya sea con maquinillas eléctricas o con cuchillas desechables, uno de los aspectos más importantes es vislumbrar el tipo de barba según los ángulos de la cara. Algo fundamental a tener en cuenta, ya que cada forma de cara exige un tipo de barba adecuado. Mírense al espejo e intenten captar a qué grupo pertenecen: cuadrada (maxilares muy marcados); ovalada (forma de huevo, las mejillas dominan el contorno y la barbilla es más corta que la frente); piriforme (de altura media y la longitud de la zona inferior es la que reina); rectangular (entre las caras redondas y largas); redonda (cara voluminosa y ancha); triangular (la más armónica, de frente más ancha que los maxilares); trapecio (frente más estrecha que los maxilares); y larga (frente despejada, barbilla alargada y cara delgada). Para el bigote, definan su nariz…

¿Ya saben a qué tipo de barba según su cara deben acudir? Los barberos sí que se fijan en esos detalles. Como los que pertenecen a Barberías con Encanto, «es el punto de referencia de la barbería actual. No es una asociación sino un lugar de encuentro. Nació hace diez años formado por las primeras barberías certificadas por theQhair, la guía que certifica en España los estándares de calidad de los salones de peluquería en general», aclara José María Figuera, uno de los hacedores de este portal.

Aquí nos topamos con Daniel Gallego, dueño y capitán de la peluquería que lleva su mismo nombre sita en Valencia, Campeón de España de Peluquería, ganador del Premio Fígaro 2020 a la Mejor Colección Masculina y mejor Barbero Español del 2022. Él corrobora que la barba está de moda y ha tomado mucho protagonismo en la imagen masculina en los últimos años: «Las tendencias de peluquería y barbería nacen en las pasarelas, en la creatividad de algunos profesionales, sobre todo hay algunos que son verdaderos creadores de tendencias, que llegan a los grandes desfiles. Después, éstos ‘looks’ caen en manos de profesionales de la peluquería, que tienen como clientes a ‘celebrities’, famosos o personas influyentes, a los cuales les hacen estos estilos (si ellos quieren y les gusta, por supuesto) y son los que ponen dicho corte en el ‘escaparate’ para que las personas de la calle empiecen a llevarlo.

Las grandes marcas de moda empiezan a usarlos en sus modelos, y esto hace que llegue mejor al gran público. Después, por supuesto, depende de la edad, la zona, la climatología, el estilo de cada uno y nivel social, para que esos ‘looks’ entren más o menos en el interés de cada cual. Y dependiendo de lo agresivo, o interesante (respecto a lo anterior), puede crear más o menos impacto en el aspecto que veamos en la calle».

El primer paso es curiosear la densidad, el color y la forma deseada, «pero siempre empezamos por la paciencia, y un cuidado rutinario. Siempre digo que llevar barba no es obligatorio por lo que, el que decida tenerla, debe cuidarla con los productos adecuados, y mantenerle la forma correcta». Daniel diferencia tres grandes tipos de barba según el perfil de la cara: «Rostro redondo (asociado a caras grandes o personas con cierto sobrepeso; alargado (asociado a personas delgadas); y en forma rombo o diamante (el rostro más deseado de muchos, por su versatilidad y masculinidad)».

Le pedimos que concrete un poco más el tipo de barba que buscan ahora los hombres: «Esto es complicado de explicar con palabras, sin imágenes y poder verlo ‘in situ’, en líneas generales, y basándonos en la técnica del ‘visagismo’ (a mi parecer, es el arte de embellecer a las personas), con la ropa, estilo, colores, formas, y en este caso, con la barba, podernos corregir malas formas del rostro. Las líneas atractivas para el hombre son líneas rectas y cuadradas, confieren un efecto masculino, por lo que en cada caso deberíamos de marcar la forma contraria para buscar ese efecto. Por ejemplo, en las caras alargadas y estiradas, no estirarlas más, por tanto, dejar crecer el vello más en los laterales, y justo al revés, en el caso de las caras redondas, dejar mas vello en el mentón, y quitar de los laterales…». Pero, ¿cuál es la que más recomiendas? «Depende de cada caso, pero es cierto, que ahora mismo, las que más nos suelen pedir es la barba generalmente corta, con degradado en los laterales y patillas, vello ligeramente más largo en la zona del mentón, con líneas muy naturales y suaves, sin que imprima un aspecto artificial», apunta Gallego.

¿Qué es Movember?

La barba super corta (como de 3 días sin afeitar), con líneas muy perfiladas, y bigote largo, tendencia que sumó auge con la película ‘Bohemian Raphsody’, y que todos los años atrae adeptos en el mes de noviembre, por el movimiento internacional Movember, una comunidad que recauda dinero, marcando la diferencia en la salud mental y prevención del suicidio, el cáncer de próstata y testículos, que se ha convertido en tradición, así muchos hombres se dejan bigote durante el mes de noviembre, a modo de símbolo de este movimiento… Me atrevería a decir que el 90 % de las barbas, ahora, son más cortas», reflexiona el experto.

Este último afeitado según el tipo de cara también lo comparte Daniel Perales, maestro barbero y peluquero que ejerce en su local Chamberí 5 (Madrid): «Actualmente vemos barbas algo más cortas que en años anteriores dando importancia al bigote. En las caras cuadradas debemos potenciar la mandíbula y pómulos, les van los estilos cortos evitando ensanchar la cara. En las redondas debemos disminuir desde las zona de las patillas evitando los volúmenes laterales y así generar sensación de más longitud en la perilla. En las caras más finas y angulosas tenemos que buscar una longitud más homogénea pudiendo jugar con el largo en la zona de la perilla pero nunca muy afilado. La perilla se la recomendamos a clientes con poca densidad de barba en los pómulos que quieren  vello facial y no estén plenamente convencidos de lucir un buen bigote».

Cada uno de los barberos con los que hemos hablado esconde sus artimañas a la hora de ejecutar el tipo de barba según la cara. Como Gema Moreno, formadora de Antonio Eloy Escuela Profesional y responsable de su área de Peluquería Masculina y Barbería, ganadora de cuatro Premios Picasso. Se llevan «las barbas no tan largas como al principio de la moda hipster: barbas sombreadas de tres días o una semana; muy cortitas con el bigote más largo y marcado ‘Chevron’; naturales, con perfiles no muy definidos, una longitud medio larga y un aspecto o estilo más vikingo; de candado, que abarca el bigote y mentón; y mucho bigote con todos sus estilos, más finos o marcados, que son las que triunfan, o más denso y poblados».

Con cata de vino

En pleno centro de Palma de Mallorca se levanta La Barbería Haircuts & Wines. Sí, han leído bien, vinos… «es un concepto que nace en un viaje a Mendoza (Argentina) de donde es mi mujer. Es tierra del buen vino y siempre solemos traer cuando venimos de visitar a los parientes, entonces se nos ocurrió crear un concepto diferente donde el hombre pudiera degustar un vino mientras está en la barbería como valor añadido al servicio», confiesa Moisés Rozalén, el maestro barbero y peluquero del lugar. Y ya va otro que asegura que el tipo de barba que ahora se lleva es más bien corta, pero con los matices según la forma. Apunten: «Si es cuadrada, una barba completa y de tres días; la ovalada puede abrigarse con cualquier tipo de barba; en la redonda es preciso conferirle longitud al rostro por lo tanto rasuraremos más los laterales para estilizar la forma de la cara; para la trapecio, una barba corta con un bigote más largo disimula este tipo de rostro; en la mejor evitar la barba muy larga así como dejar la zona de los pómulos lo más alta posible. Añadiré en diamante, que es la forma que tiene Johnny Depp y en ese rostro suele destacar un bigote pronunciado. ¿La perilla? Pues se la recomiendo a los hombres que apenas tengan barba en los laterales, conviene rasurar y deja una buena perilla que las hay en muchas formas y longitudes».

Deja una respuesta